Hay un tiempo de lxs marginadxs.al margen del tiempo

El concepto de “sistema”, o mejor: “El Sistema” es utilizado muy a menudo por quienes nos reconocemos dentro de cierto arco progresista del pensamiento, o mejor, quienes intentamos agudizar nuestras ideas y nuestras prácticas a efectos de constituir una comunidad política más justa y afectiva. En rigor de verdad, es difícil explicar(nos) a qué nos referimos cuando hablamos del sistema, pero lo cierto es que “El sistema” es una suerte de Fantasma que sirve para legitimar nuestras prácticas y nuestros discursos, un polo con el cual discutir, y a su vez, una sustancia que (según nuestro propio discurso) es la causa eficiente de los males que aquejan esta sociedad.

Es así como podemos escucharnos decir frases tales como ‘el sistema hace que consumamos tv’, ‘el sistema nos obliga a ser heterosexuales’, ‘el sistema esto y lo otro’. Que la palabra sistema sea antecedida por un artículo hace pensar que este, El sistema, es una especie de Dios Maligno que regula desde afuera la serie de los acontecimientos que suceden en nuestra tierra. Asistimos así a una especie de teología que hipostasía al Sistema por sobre los hombres y que los obliga a actuar de tal o cual manera.

Muy por el contrario, creo que lo que el sistema hace o no hace, y la forma en que lo combatimos, tiene que ver no con un dios desconocido (deus absconditus) sino con  una serie de relaciones humanas, demasiado humanas, que se han estabilizado en el tiempo, es decir, eso misterioso que llamamos el sistema no es más que redes de relaciones habituales, que se han estandarizado. Son todas esas normas de educación cotidiana que nos han enseñado nuestros mayores sobre cómo sentarnos, cómo tratar a los otres, qué sexualidad está permitida ejercer, qué cosas se pueden o no se pueden decir, qué usos darle a nuestro cuerpo, y qué usos no podemos darle, qué permisos o no tenemos sobre el cuerpo de los otres, qué actividades son propias para cada uno, qué goces tenemos permitidos, etc.. Los hábitos del sistema son así una memoria cristalizada, empujada a la fuerza en nuestros cuerpos y que hemos internalizado. Los hábitos que el sistema (o sea nosotres) nos impone son la historia progresiva del sistema que ha ido acumulando sobre nosotrxs capas sobre capas de opresión y de violencia.

La habitualidad de los hábitos del sistema supone entonces un tiempo muerto, progresivo y siempre igual a sí mismo. Solo a condición de repetirse a sí mismo algo se constituye en hábito. Sólo a condición de repetirse a sí mismo algo se vuelva sistemático. Es por ello, entre otras cosas, que el sistema impone también una cierta noción de tiempo: progresivo, lineal, monótono y siempre avanzando, donde cada uno vive en su tiempo y donde la memoria no es más que el recuerdo muerto de lo que ya pasó. Pero allende al sistema hay siempre ciertos refugios de novedad, ciertas maneras de relacionarnos que no son las habituales, que discuten con las habituales y que las rompen. Allende al sistema hay siempre cierta resistencia, y esta es también una resistencia temporal, que discute con la temporalidad propia del sistema.

Quienes no nos sentamos como nos dijeron que nos teníamos que sentar, ni ejercemos la sexualidad como se suponía que teníamos que hacerla, quienes nos resistimos a tratar a otras como esclavas, o a ser tratadas como esclavas, quienes nos convencimos de que la pobreza es una situación de injusticia producto de la explotación de otros, quienes dijimos las palabras que no se podían decir e hicimos otros usos de nuestros cuerpos, pertenecemos a una clase de los siempre marginadxs, una clase histórica y antaña que sobredetermina nuestro puro presente. ¿Cómo, cómo? Sí, nuestra memoria puede ser, si lo queremos, la memoria de nuestros sufrimientos actuales y la energía de la memoria de nuestros sufrimientos y goces pasados. No la memoria de un individuo, sino la memoria sobredeterminada temporalmente de los sufrimientos y goces de los que han sido y serán los marginadxs. Un sufrimiento del margen, pero también un goce al margen. Esa memoria es nuestra, ese cuerpx colectiva gozoso somos nosotrxs.

Sufrimos con el sufrimiento de aquellxs que ya no están aquí y celebramos sus goces, gozamos sus placeres. Hacemos nuestras sus experiencias, las modalizamos, las escuchamos, nos estremecemos con ellas. Somos lxs obrerxs expulsadxs, los cabecitxs negras, los pueblos originarios. Somos Diana Sacayán, Lohana Berkins, la pepa Gaitán, Luciano Arruga, Carlos Jauregui. Somos tantas compañeras y compañeros desaparecidxs, somos tantas travas asesinadas, tantos putos masacrados, tantas mujeres acosadas y golpeadas. Somos otra cronología. Somos otra potencia.

Lo que intento es dar cuenta de que a veces nosotres (los actuales) sufrimos y gozamos por lo que otres han sufrido. Hacemos nuestro su sufrimiento.

Nuestro tiempo no ha de ser el tiempo del sistema, vacío y progresivo. Nuestro tiempo está lleno de dolor y de goce. Nuestro tiempo es el tiempo de lxs marginadxs, llenos de sus memorias, llenos de nuestras memorias pasadas y porvenir.

Nuestro es el tiempo, nuestro es el placer y la gloria. Juntar los trapos de la memoria, los trapos de nuestro cuerpo, los trapos de la historia.

Al margen del tiempo del sistema, hay otro tiempo. Otro. Hay un tiempo para lxs marginadxs.

Leopoldo Rueda

Trapero de la ciudad

Diana

Diana Sacayán

Un comentario en “Hay un tiempo de lxs marginadxs.al margen del tiempo

  1. Excelente Leo, este artículo es inmejorable desde mi punto de vista.
    El anterior es muy bueno también, no me había detenido a analizar hasta donde llegaba ese cinismo patriarcal normativo en el discurso presidencial, si bien me hacia ruido.
    Felicitaciones!,
    Aerolitos

    Pd: estaré rondeando tu WordPress.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s